Informe no. 23
Demencia colectiva
Hoy, la ciudad que caminamos, vivimos y miramos a diario es resultado de un largo y complejo proceso histórico, un pasado que solemos ignorar o simplemente olvidar. Si bien los tiempos cambian y con ello las necesidades humanas, actualmente se recuerda muy poco de los orígenes de nuestra ciudad, de lo que en un inicio dio vida a una calle, una colonia o una casa. Queda muy poca memoria de un pasado que ha sido, para bien o mal severamente modificado, por no decir devastado.
Y es que no es coincidencia que nuestra ciudad sea de determinada forma, sus principales avenidas, edificaciones... tienen una razón de ser.
Los vestigios que han logrado sobrevivir a la transformación de los centros urbanos guardan un importante valor histórico. Desgraciadamente existe una falta de sensibilidad, de entendimiento por preservar el patrimonio histórico, por la naturaleza. Mientras tanto, seguimos perdiendo nuestra identidad, nuestro pasado en esa carrera hacia la modernidad.


